jueves, 24 de febrero de 2011

NO TE RINDAS

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti



miércoles, 23 de febrero de 2011

NORMAS PARA SENTIRSE MEJOR UNO MISMO CADA DIA

“ Cuidar los buenos hábitos y no flaquear. Intentar hacerlo continuamente por unas horas y dejarte llevar”.
“ Evitar los pensamientos negativos y cambiarlos por positivos”.

“ Cuidar tu jardín y evitar las mala hierbas”.

“ Reflejarse en el agua, en un espejo o cerrando los ojos y desear lo que quieres hacer o ser e imaginarse que ya lo eres y crearte tu propia fantasia”.

“ Crear un diario de sueños y escribir tus deseos en él”.

” Centrar tu atención en un objetivo y vivirlo plenamente y cada día”.

“ Mantener la vista en ese deseo creado y pensar solo en él durante un buen tiempo. No dejar que otro pensamiento nuble e interfiera en tu cabeza”.

“ Y recordar sobre todo, que las rabietas son indecisiones y miedos humanos que alimentan nuestra parte más oscura”.

J.M.Salvador
23-02-11


jueves, 17 de febrero de 2011

CREO

Creo en mi mismo y en los que trabajan conmigo.
Creo en mis amigos y creo en mi familia.
Creo que Dios me prestará todo lo que necesito para triunfar, mientras que yo me esfuerce para alcanzarlo con medios lícitos y honestos.
Creo en las oraciones y nunca cerraré mis ojos para dormir, sin pedir antes la debida orientación a fin de ser paciente con los otros y tolerante con los que no cree como yo creo.
Creo que el triunfo es el resultado del esfuerzo inteligente, que no depende de la surte, de magia, de amigos, compañeros dudosos o de jefes.
Y creo que sacaré de la vida exactamente lo que coloqué en ella, y siendo así, seré cauteloso cuando trate a los otros como quiero que ellas sean conmigo…
No calumniaré a aquellos que no me gustan y no disminuiré mi trabajo por ver que los otros lo hacen.
A cambio, prestaré el mejor servicio de que soy capaz porque me juré a mí mismo triunfar en la vida y sé que el triunfo es siempre resultado del esfuerzo consciente y eficaz.
Finalmente, perdonaré a los que me ofenden porque comprendo que algunas veces yo también ofendo a los otros y necesito perdón.

"CUANDO UN UNICO HOMBRE ALCANZA LA PLENITUD DEL AMOR, NEUTRALIZA EL ODIO  DE VARIOS..."


MAHATMA  GANDHI


domingo, 23 de enero de 2011

CUANDO PERDI MIS ALAS


Cuando perdí mis alas, fui triste al cielo para ver si alguien las había visto. Coincidió que un arcángel pasaba por allí y mirándome fijamente me preguntó que me pasaba.

Con lágrimas en los ojos, le comenté que había perdido mis alas y que no sabía donde las había dejado.

-          No, por aquí no están. – comentó Gabriel - ¿Cómo fue que la perdiste?

-          Un día, sin más, me di cuenta de que ya no las tenía.

-          ¿Y tampoco sabes donde las dejaste?

-          Tampoco querido hermano – agaché mi cabeza por la vergüenza que aquello me suponía  – Tampoco sé donde las dejé. Estuve caminando durante días por las calles de las grandes ciudades observando a aquellas pobres gentes  y la miseria que allí respiraban…

-          ¿Cómo es eso? – dijo sentándose en una nube que por allí pasaba.

-          La gente no habla, hermano. La gente no oye, no se escucha. Tiene ansia de poder, tiene ansia de encolerizarse fácilmente y no les preocupa si alguien necesita su ayuda. Se enfadan rápidamente y no llega a razones porque cree que siempre ellos poseen la verdad. Se dedica a robarse unos a otros en cada rincón que allí se oculta. O bien, lo hacen delante de los demás con palabrerías siendo maestro de la más convicción personal. Se burlan de los más débiles y ves a los niños de corta edad como pasan hambre en cada esquina de la calle. Por otro lado, sus madres les venden pidiendo limosna para darles de comer que luego se lo gastan en sus más oscuros deseos.
Ves a mujeres maltratadas cada día por sus maridos que creen tener derecho sobre ellas y a otras, como son vendidas por hombre y para hombres por papeles, dinero, algo de amor y sexo.
Como jóvenes humillan a otros por el simple hecho de ser inferior a ellos de otro color, cultura o clase social. Como ejecutivos trajeados con grandes coches, engañan a personas que depositan en ellos su confianza y sus sueños y que de la noche a la mañana ya no tienen nada.
Como venden drogas en colegios e institutos a personas indefensas y como éstas se desmoronan en medio de las calle creyendo que así pueden inhibirse de la clase de vida que existe alrededor de ellas.
Otros pierden sus sustentos y trabajos por jugársela a una sola carta y como familias enteras se destruyen porque la vida les trata mal a base de valores materiales.
Y otros pierden la esperanza cuando ven que un ser querido se debate entre la vida y la muerte y se sienten incapaces de buscar soluciones porque hay hospitales que les niegan ayuda para seguir viviendo.
Pero lo más triste de todo es saber que algunos que hacen llamar hijos de Dios y que luchan para ser discípulos de su religión, no tienen pudor para vender su alma al Diablo con ansias de poder y dando falsas apariencias ante el mundo entero haciendo de su fe una profesión y dejando atrás la vocación que le influyó para ser un buen pastor de sus ovejas…
Cuantos lloros y gemidos y cuando odio retenido… Es triste pensar que uno vive para sí mismo y que le da mismo la persona que tiene al lado…

-          ¿Y tú que hiciste durante tu camino?

-          Observar hermano, ver, ayudar en lo que lo que se puede que nunca es poco. Enseñar, aprender y consolar… Recibir alguna que otra paliza por intentar hacer bien mi trabajo al que fui encomendado...

-          ¿Y alguna vez te llevas alguna alegría, querido Iridei?

-          Alguna hay, Gabriel. Hay sitios en que los niños te sonríen, te miran con dulzura cuando pasan a tu lado. Cuando no pierden esa sonrisa cuando han nacido con hambre y siguen viviendo hambrientos. Cuando su casa en una choza de paja y tienen como amigo a un perro desnutrido. Cuando lo poco que le das es lo mucho que reciben y te corresponden compartiendo contigo lo recibido. Cuando se les ilumina ese rostro ennegrecido por el polvo y el barro. Y entonces, me cambia la cara y olvido las grandes ciudades y las pequeñas personas y se me ilumina la cara pensando que todavía queda esperanza, que el Más Grande tiene aferrado en sus manos, un hilo de luz bien erguido moviendo montañas y levantando naciones a favor del más necesitado, y entonces, te acuerdas de que tienes un cometido….

Y mirando mi reflejo en el suelo, vi como de mi cuerpo volvían a surgir las alas que tanto había anhelado, y contento, limpie mis lagrimas de mi rostro y miré al arcángel agradecido.

-          Vistes hermano realmente no perdiste tus alas. Tan solo las habías escondido para temor de sufrir con tanto dolor sufrido. Te hizo falta recordar la sonrisa de un niño para descubrir que aún las tenías en tu espalda. Creo que solo bajaste la guardia para no sentir lo que ellos estaban sintiendo. Te volviste  un poco humano, hermano. Pero ya sabes, errar es de sabios y si aprendiste lo que has vivido, deberías bajar de nuevo junto a ellos para seguir aprendiendo, ayudando y enseñando a que la vida no se acaba porque las cosas a veces te traten mal. Enséñales de nuevos tus alas y diles que la esperanza puede aparecer en cualquier momento, solo deben dejar el corazón entreabierto para que entre a iluminarles…

JMSalvador
23-01-11

viernes, 31 de diciembre de 2010

El ÁRBOL DE LA VIDA


Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices
por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.
Algunas recorren el camino a nuestro lado, viendo muchas lunas pasar,
mas otras apenas vemos entre un paso y otro.
A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.

Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos.
El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá,
que nos muestra lo que es la vida.
Después vienen los amigos hermanos,
con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.
Pasamos a conocer a toda la familia de hojas a quienes respetamos y deseamos el bien.

Mas el destino nos presenta a otros amigos,
los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino.
A muchos de ellos los denominamos amigos del alma, de corazón.
Son sinceros, son verdaderos.
Saben cuando no estamos bien, saben lo que nos hace feliz.

Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón
y entonces es llamado un amigo enamorado.
Ese da brillo a nuestros ojos, música a nuestros labios, saltos a nuestros pies.
Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo,
tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas.
Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro,
durante el tiempo que estamos cerca.

Hablando de cerca, no podemos olvidar a amigos distantes,
aquellos que están en la punta de las ramas
y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima y perdemos algunas de nuestras hojas,
algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones.
Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca,
alimentando nuestra raíz con alegría.
Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.

Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad.
Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única.
Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.

Habrá los que se llevarán mucho,
pero no habrán de los que no nos dejarán nada.
Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida
y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.


viernes, 26 de noviembre de 2010

Las Leyes para ser un poco más felices


1. Se más bueno de lo necesario, porque todos los que encuentras en tu camino están luchando alguna batalla.

2. Cuida tus palabras, pueden llegar a cortar tu propia lengua.

3. Si quieres que se cumplan tus sueños, no debes quedarte dormido.

4. De todas las cosas que llevas, tu expresión es lo más importante.

5. La mejor vitamina para hacerse de amigos, es quererlos y cuidar de ellos.

6. La felicidad en tu vida depende de la calidad de tus pensamientos.

7. Lo más pesado que puedes cargar es el rencor.

8. Una cosa que siempre puedes dar e igual quedártela es tu palabra.

9. La peor mentira es cuando te mientes a ti mismo.

10. Si te falta coraje para empezar, ya has terminado.

11. Una cosa que no puedes reciclar es el tiempo.

12. Las ideas no funcionaran a menos que tu creas en ellas.

13. Tu mente es como un paracaídas, funciona solo cuando lo abres.

14. Perseguir la felicidad es la carrera de toda una vida.

15. Nunca es tarde para ser lo que te hubiera gustado ser.

16. La vida es demasiado corta para despertar con remordimientos.

17. Ama a las personas que te tratan bien. Olvídate de los que no lo hacen solo tenlos presente en tus oraciones.

18. Cree en que todo pasa por alguna razón.

19. Si cambia tu vida, deja que cambie. Seguro que ha habido una razón para ello.

20. Nadie dijo que la vida sería fácil, solo prometieron que valdría la pena vivírla.

21. Los amigos son como los globos, una vez que los sueltas puede que no regresen.

22. A veces nos preocupamos tanto de nuestras vidas agitadas y llenos de problemas que ni nos damos cuenta que los soltamos todos.

23. Nos enredamos en quién tiene la razón y nos olvidamos realmente de qué es lo correcto hacer.

24. No nos damos cuenta de los verdaderos amigos hasta que ya es tarde. Lo mejor será que eso no ocurra y amarrarlos en tu corazón para nunca perdérlos.


jueves, 25 de noviembre de 2010

LOS DOS CAMINOS DE LA VIDA

LOS DOS CAMINOS DE LA VIDA

“” Cuando era joven, mi sueño era como el de cualquier persona. Encontrar a mi media naranja, casarme, tener hijos, ser un buen esposo, una buena madre, un buen hijo, una gran amante, dedicarme a mi familia y ser una persona dichosa…

Cuando era joven tenia grandes sueños, tener unos buenos estudios, llegar a lo más alto, dedicarme por completo a lo que más me había gustado y pintar de color de rosa mi vida tal y como me lo había propuesto…

Cuando era joven quería tener la mayoría de edad para ir de discotecas con mis amigas, dejarme barba, ligarme una buena chica, hacer una guerra de almohadas en casa de mis compañeras de clase, emborracharme con mis colegas y venir a altas horas de la noche ya que antes no había podido…

Cuando eres joven, quieres tantas cosas y sueñas tantos sueños que a veces, las mismas ilusiones hacen que se bifurquen tus ideas y se partan en dos tu camino…

Hay caminos anchos y fáciles de transitar, y que muchos eligen; pero el final de los que andan por él es la ruina. Pero, hay otros caminos estrechos y difíciles, y muy poco transitados; pero el final de éste es la vida plena. El que elegimos para seguir viviendo…

Te creas responsabilidades y a veces te haces adicto de tus propios sentimientos. Y si lo consigues, tu camino se hace corto, de un mismo sentido y pocas veces te paras a pensar en los sacrificios que has hecho en los muchos senderos en tu destino…

Dejas atrás amigos, trabajos, familia, corazones e incluso tu propia alma aparcada para conseguir tu propio camino. No balbuceas al hacerlo, no tiemblas en decidirlo. Tu camino es uno y debes conseguirlo…

Pero a veces, la vida te tienta en coger caminos alternativos. Quiero ser azafata pero me encantaría tener una familia, un buen hogar y unos hijos. Quiero ser médico y ayudar a aquel que me necesite pero mi padre me pide que no deje el negocio familiar que, en tantos años, mis ancestros han luchado para conseguirlo…

Y cuando tienes dos caminos, creas de nuevo responsabilidades y éstas sacrificios y crees que el sendero elegido es el más adecuado para tu vida. Creas monotonía, te encuentras a gusto en el nido que has ido moldeando con tus propias manos, y a veces solo a veces, te das cuenta de que tal vez has cogido el destino equivocado. Si no me hubiera casado estaría sobrevolando el mundo desde el cielo. Si hubiera sido medico estaría salvando vidas y no salvando almas detrás de un mostrador por un puñado de tornillos… Si me hubiera esforzado tal vez lo hubiera conseguido…

Y al final, tu camino se une con el de la otra persona que comparte tu vida, tú sitio y tal vez tú beneficio. Te toca la moral, te enfuscas, te enfadas, te molestas y te sientes arrepentido por lo que entonces habías elegido. Realmente me case para sufrir y que mi marido me dejara sola cuando más lo necesito. Dejé a mis amigos por una chica que al final no me ha querido. Creé una familia para sentirme útil y feliz y he conseguido ser la esclava de ellos y perder mi libertad, creando a mí alrededor una jaula de oro que a veces me asfixio…

Nunca hay vías fáciles que conduzcan a la grandeza; ésta siempre es producto del esfuerzo. Mientras unos están jugando, otros descansando o durmiendo, hay otros que están invariablemente trabajando silenciosamente de manera cotidiana. Muchos quieren las cosas a la mano o esperan recibir algún beneficio sin poner nada de su parte. Las personas nos quejamos de nuestros problemas y necesidades, pero muy poco buscamos soluciones, se está a la espera del otro…

A partir de ahí el camino del trabajo, del esfuerzo, y que cualquier cosa que prometa ser un atajo no es más que un espejismo y una trampa. Siempre hay alguien que nos da recursos y talentos para utilizarlos y no tenerlos guardados. El Señor espera que utilicemos dichos dones para nuestro propio beneficio y también para el bien común. Hoy en día, para lograr algo, se necesita mucho esfuerzo y sacrificio. Nada cae del cielo sin el esfuerzo propio. No se cosecha nada si es que no se ha sembrado antes y se ha cuidado pacientemente la semilla. El camino se puede hacer largo o corto, según las expectativas que tenemos…

El destino siempre te muestra dos caminos en la vida. Tan solo debes elegir el que mas te conviene en cada momento, sabiendo que en cualquier curva podrás tomar tu nuevo destino. Y recuerda, no te equivocastes, tal vez no era el momento adecuado de hacerlo. Así que, nunca te arrepientas de haber cogido tu primer destino, te ha dado momentos bonitos y has aprendido de tus errores. Tan solo acógete al mejor y guárda en tu mochila de viaje tu experiencia en la vida, y tal vez, si sigues caminando, encontrarás el sendero que te lleve a tu nuevo destino. “”
JMSALVADOR
(25/11/10)